Los últimos años han ido modificando las condiciones y necesidades de los espacios de trabajo: La distancia social, seguridad e higiene, mayor uso de herramientas digitales, nuevas formas de reunirse, nuevos sistemas de horarios; han creado las condiciones para sistemas de trabajo híbrido.
El puesto de trabajo ha evolucionado a gran velocidad y para los colaboradores ha sido más difícil adaptarse al trabajo presencial, de lo que fue acostumbrarse al teletrabajo. ¿Por qué?
Luego que probaron los dos sistemas, el virtual y el presencial; buscan en el horario de trabajo híbrido, encontrar espacios que les den lo mejor de los dos “mundos”: seguridad, flexibilidad, comodidad, privacidad, conectividad, optimización del tiempo, horarios limitados, y la lista se extiende.
Lo mejor de los dos mundos, la combinación del trabajo presencial y el teletrabajo; ha dado origen al concepto del trabajo híbrido. Bajo este sistema, debemos clasificar cuales son los espacios más adecuados para las diferentes actividades que realizamos de acuerdo a nuestras funciones y en base a ello, diseñar horarios que combinen el trabajo presencial con el virtual.
Es importante considerar que, en las oficinas, el papel de los espacios de trabajo bajo el sistema de trabajo híbrido, va a cumplir dos funciones básicas:
- Fomentar una comunicación colaborativa.
- Fortalecer la imagen o marca de la empresa; es decir, crear y mantener un vínculo entre la empresa, los colaboradores y sus clientes.
Esta evolución de los espacios, significa una menor demanda de posiciones individuales y, por el contrario, un crecimiento en cantidad y estilos las áreas designadas para reuniones: espacios para exposiciones, trabajos en equipo o ambientes que promuevan la comunicación formal e informal entre los colaboradores.
Para hacer más productivas las horas de trabajo presencial, la oficina tal y como la dejamos hace un par de años; tiene que evolucionar en espacios flexibles, seguros e inteligentes.
