ESCRITORIOS – TRABAJANDO DESDE CASA

   

Desde el 2020 a la fecha, a consecuencia del COVID-19, el 71% de los peruanos se ha quedado trabajando o estudiando en casa; según Ipsos Perú. Aunque estas cifras pueden ir disminuyendo con el tiempo, muchos hemos tenido que aprender a combinar, coordinar y adaptar en nuestros hogares, nuestros tiempos y espacios físicos, con el resto de la familia.

El reto de la mayoría de nosotros ha sido de encontrar un lugar ordenado, flexible y adecuado para pasar largas horas frente a una computadora o a una mesa de trabajo.

En algunos casos se ha pudo designar ambientes de la casa para tal efecto, pero en otros, se terminó invadiendo espacios comunes, antes reservados para reuniones sociales o de uso cotidiano; como comedores, salas, terrazas…

El paso del tiempo nos ha convencido que el trabajo hibrido, semipresencial o como lo queramos llamar; ha llegado para quedarse más allá de la pandemia, y que tenemos que buscar soluciones definitivas, flexibles y adecuadas para esta ya no tan “nueva normalidad”.

Son muchos los aspectos a considerar para lograr un entorno productivo en términos profesionales: conectividad, iluminación, una buena mesa y sobre todo una silla adecuada.

El primer paso es elegir la ubicación. Identificar el espacio disponible y analizar las opciones posibles.

Si dispones de un ambiente exclusivo para este fin, no hay mucho problema. Puedes decidir entre un escritorio en L o recto y dimensionarlo de acuerdo al espacio, ubicándolo de acuerdo a la iluminación del espacio y el acceso a la conectividad.

Si debes compartir el ambiente con otras actividades, lo más practico es usar mesas ubicadas contra la pared; auto soportadas o ancladas a los muros. Empotrar tableros de trabajo a la pared no solo reduce costos en la parte estructural, también aprovecha mejor el espacio.  El uso de cajoneras móviles es también una buena solución, ya que mientras usas el puesto puede desplazarse y dotarte de un espacio adicional de apoyo, así como de espacio de almacenamiento que acabadas tus horas de trabajo se ubicaran bajo la mesa, al lado de la silla.

Si no tienes paredes disponibles, y te toca usar un sillón o una sala de tu casa, no te queda más que mesitas auxiliares (regulables en altura de preferencia) o una cajonera móvil que te sirva de unidad de almacenamiento y apoyo, a donde vayas a ubicarte.

No recomiendo mesas plegables o rebatibles; son prácticas, pero solo para un trabajo muy eventual, ya que, si bien puedes guardarlas en cualquier rincón de la casa, lo mismo no puedes hacer con una silla adecuada; si lo que quieres es un entorno para trabajar durante varias horas seguidas.

Y fundamental, una buena mesa o superficie de trabajo, no sirve de nada; sino va acompañada de la silla adecuada. Una “linda” silla puede tener efectos nefastos en su salud, piénselo.